Concursos de acreedores en las pequeñas empresas

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El mes de agosto de este 2020 quedó marcado por los concursos de acreedores presentados, en su mayoría, por pequeños negocios que se vieron obligados a bajar la persiana por la crisis del Covid-19. En comparación con el mismo mes del año anterior, esta vía judicial para cerrar un negocio de forma definitiva se ha incrementado en un 80%.

En el mes de abril se experimentó una fuerte caída en el número de concursos de acreedores por el cierre de los registros debido al Estado de Alarma. Con la entrada en la nueva normalidad, el mes de julio alcanzó ya las 500 demandas por insolvencia, y el mes de agosto, la cifra se irguió incrementándose más de un 78%.

Los expertos en fiscalidad y economía, ya auguraban un «importante aumento de mediaciones de deudas de trabajadores autónomos. Las personas físicas necesitan acceder a los concursos de acreedores, debido a los estragos que ha ocasionado el virus en la economía», según explicó el presidente de la Asociación Profesional de Administradores Concursales (ASPAC).

La Ley de Segunda Oportunidad les ofrece a los autónomos que se han visto imposibilitados para pagar sus deudas, una salida legal. La crisis del coronavirus ha traído consigo para los pequeños negocios la falta de ingresos, y la insolvencia en sus actividades. Los últimos datos publicados en el Boletín Oficial del Estado (BOE), son una prueba de que desde el propio Ejecutivo eran conscientes de que la crisis sanitaria y económica del Covid-19 supondría un aumento notable de los concursos de acreedores. 

La hostelería es una de las actividades más castigadas por la crisis del coronavirus. Si ya la economía de muchos negocios del sector estaba sufriendo antes de comenzar la pandemia, la situación actual para ellos es devastadora e insostenible. Lo mismo ocurre con el turismo, que ha experimentado fuertes caídas en la facturación. Estos dos colectivos son los que encabezan la lista de los concursos de acreedores presentados a lo largo de los seis últimos meses. 

Desde el mes de marzo hasta el mes de julio, Cataluña se posicionó como el territorio que más concursos de acreedores concentraba. Pero la comunidad autónoma cedió la primera posición a Madrid en el mes de agosto. La Comunidad Valenciana ocupó en el último mes del verano el tercer puesto. 

Hay diez señales que indican que un negocio va mal: 

  1. Disminución de los ingresos, especialmente de los recurrentes: los ingresos mensuales de un negocio empiezan a bajar asiduamente. 
  2. Previsión de los cambios regulatorios en el sector: la actualización de normativas o la entrada en vigor de un nuevo marco regulatorio puede afectarles.
  3. Realización de ventas de activos no necesarios que disimulan una situación de falta de liquidez.
  4. Abandono del proyecto por parte de los socios o empleados.
  5. Incumplimiento de las obligaciones: no solo las que se tienen con Seguridad Social o Hacienda, también con proveedores u otros agentes que participan en la actividad.
  6. Vencimiento de contratos o concesiones administrativas.
  7. Apalancamiento financiero elevado: deuda financiera alta.
  8. Descenso de la rentabilidad económica.
  9. Acumulación de stocks no deseados.
  10. Prácticas contables con las que se intenta disminuir una situación de insolvencia. 

Requisitos para la Ley de Segunda Oportunidad:

  • El interesado no puede tener antecedentes penales por delitos socioeconómicos ni contra la salud pública.
  • En caso de haber cobrado el paro en los últimos 4 años, el interesado no puede haber renunciado a ningún puesto de trabajo que le haya ofrecido el SEPE.
  • Contar con un mínimo de dos acreedores.
  • Sus deudas no pueden exceder los 5 millones.
  • Que no haya entrado en esta Ley en los últimos 10 años. 

Fuente: autónomosyemprendedor.es