El SEPE y los ERTES, incidencias

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La carga de trabajo ha aumentado en esta época de pandemia, no solo para los hospitales y sanidad. El Servicio Estatal de Empleo ha visto como se le echaban encima una enorme cantidad de solicitudes de prestación extraordinarias, lo que ha provocado el colapso del SEPE con los ERTES y una gran cantidad de incidencias. 

Se han reproducido los problemas en muchos casos por los continuos cambios de procedimiento del SEPE o la información confusa para las empresas. Un ejemplo ocurrió cuando tuvieron que renovar los ERTE tras tres meses en muchas empresas. Las empresas tienen que enviar los ficheros con los trabajadores afectados y muchos de los errores se derivan, o al menos eso alega el SEPE, a fallos por parte de las empresas en completar estos datos.

El problema primordial es el colapso del servicio. Antes había uno o dos funcionarios para tramitar ERTES, y hoy han tenido que formar a otros que no tenían experiencia en estos procesos. Por ello se ha pedido que gran parte del trabajo lo den hecho las empresas, para automatizar todo al máximo. El principal problema es que no hay gente suficiente para corregir los errores, ni para atender a las empresas, y gran cantidad de trabajadores en ERTE que no saben si cobrarán o lo harán de modo correcto. 

  • Sin cobrar la prestación: esta es una de las peores situaciones. El trabajador no conoce lo que ha ocurrido, debe reclamar a su empresa, pero puede que la misma se desentienda de la situación, y tendrá así un grave problema. Acudir al SEPE no es una opción, ni se puede arreglar de forma personalizada. Puede que por error la empresa no le haya incluido en el fichero, pero si no ha sido así se encuentran en un callejón sin salida. 
  • El SEPE me ha sacado del ERTE pero sigo sin trabajar: es otro de los errores más comunes. Se cambia el procedimiento o la empresa desconoce que tiene que renovar la información que pasa al SEPE. Ahora todo está un poco más claro, pero al principio hubo bastantes problemas para solucionarlo. 
  • Sigo cobrando el ERTE y ya he vuelto a trabajar: esto también es algo que se ha dado en múltiples ocasiones. Como la empresa informa de que nos han sacado del ERTE pero las oficinas están colapsadas seguimos cobrando nuestro salario y también del SEPE. Este dinero nos será reclamado a posteriori, y el empleado tendrá que presentar un escrito para devolver el cobro indebido y el SEPE le reclamará el importe. 
  • No son tenidos en cuenta los hijos a cargo: cobramos menos de lo que nos corresponde porque el SEPE desconoce nuestra situación familiar. Es uno de los que han sido subsanados de oficio al cruzar datos de trabajadores y actualizar. 
  • No se puede acudir a las oficinas de atención a reclamar: en los primeros momentos por el confinamiento y porque las oficinas estaban cerradas. Después porque había que acudir con cita previa y no se daban más citas. El teléfono era un medio imposible porque las líneas estaban saturadas. Ni siquiera daban respuesta a través de los perfiles en las redes sociales. Se ha dejado claro que la administración no está preparada para unas circunstancias como las que han ocurrido. 
  • El fax: ha habido ciudadanos que han optado por utilizar el canal menos saturado, un vestigio del pasado que sigue en marcha. Se pueden enviar a través de Internet o un correo, sin disponer del propio aparato de fax. 

Fuente: pymesyautonomos.com