Instalar Windows en disco duro externo e interno

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Lo más habitual es disponer del sistema operativo directamente instalado en el disco duro interno del ordenador. No en vano, es una de las opciones más prácticas, debido a la estabilidad y al mejor funcionamiento del sistema. Sin embargo, con la llegada de las unidades de SSD, que ofrecen tasas de velocidad de escritura y transferencia mucho más rápidas, cada vez más usuarios se aventuran a la posibilidad de disponer de un sistema operativo en otro disco duro, interno o externo. 

El proceso a seguir dependiendo de dónde lo instalemos es distinto, Windows no ofrece la posibilidad de ser instalado en un disco duro externo, hay que usar por optar otra herramienta, como WinToUSB. 

Instalar Windows en un nuevo disco duro interno

Se han de consultar primero los requisitos del sistema, pues es la característica clave para descubrir si el sistema operativo es apto para nuestro dispositivo. Las últimas versiones de Windows necesitan una memoria RAM de 1 GB, entre 15 a 20 GB de capacidad de almacenamiento disponibles en el disco duro y una CPU potente. Si no se puede instalar Windows 10, se puede optar por una versión más antigua. 

Hacer una copia de seguridad

Si estamos cambiando a otro dispositivo o creando una copia de seguridad de la imagen del sistema para que el sistema operativo pueda guardarse como tal en un nuevo disco duro, hay que crear una copia de seguridad. Hacer una copia de todos los programas, documentos, archivos y todo el contenido descargable relacionado, para transferirlo al nuevo disco duro. 

Instalando el nuevo sistema operativo 

Si queremos instalar el sistema operativo en un nuevo disco duro, no partiremos de una partición. Una partición consistiría en dividir un determinado disco duro en dos partes, con la finalidad de instalar el SO nuevo en la partición recientemente creada. Esto es útil cuando en un Mac deseamos contar con Windows instalado en una de las particiones, sin necesidad de utilizar un emulador virtual como Parallels. 

Arrancamos el sistema desde el disco de instalación. Configuramos la BIOS para establecer el orden de prioridad. Pulsamos para ello en F2, F10, F12, Del o Delete. Y dentro de la configuración de la BIOS, cambiamos la lista de prioridad del arranque, situando la unidad de disco la primera en la lista. CAmbiamos y salimos de la pantalla de configuración. 

Esperamos a que se haya cargado el programa de instalación, seleccionamos el idioma preferido y las opciones de distribución del telcado, clave original del producto, tipo de instalación y formateamos las particiones. Esperamos a que la instalación se complete, escogiendo la partición del disco duro interno que hemos formateado previamente. 

Instalar Windows en un nuevo disco duro externo

Hemos de utilizar WinToUSB. Tiene la misma función que Windows To Go, una herramienta creada por Microsoft solo para uso empresarial, por lo que no funciona con la mayoría de opciones domésticas. Se usa en memorias USB, y también funcionará perfectamente en otras unidades externas. Lo primero debemos tener una imagen ISO del instalador de Windows, si no disponemos ya de ella. Directamente la descargamos desde Microsoft, escogiendo la versión que deseamos instalar. 

Abrimos la aplicación WinToUSB y observamos una serie de iconos situados a la izquierda de la pantalla. Opciones que permite escoger el medio desde el cual deseamos instalar Windows, DVD, archivo de imagen o clon de la instalación actual del sistema. Escogemos la versión del sistema operativo, seleccionamos el disco de destino. Aparecerán nuevas opciones como el sistema y las particiones de arranque. Si el disco duro no está dividido en varias particiones, se elige la partición disponible tanto para el arranque como para el propio sistema en sí. Aparecerá el modo de instalación. Opción Legacy, es la más rápida, simple y sencilla. 

Habrá que presionar F12 al comienzo para acceder a la BIOS y llevar a cabo el cambio. 

Fuente: Muy Interesante